Sumiko

Sumiko

No cabe la menor duda que para los fieles –y, paradójicamente, cada día más numerosos en nuestra era casi cien por cien digital en lo que a ocio tecnológico se refiere- seguidores del imperfecto pero siempre musical y cautivador del disco de vinilo, la diferencia en el sonido global de un equipo determinado viene determinado muy a menudo por la elección de la cápsula fonocaptora elegida al tratarse ésta de un elemento clave por cuanto tiene la enorme responsabilidad de explorar el surco de los discos para extraer hasta sus más insignificantes matices sonoros.

La veterana –más de 35 años en el mercado- compañía japonesa Sumiko es un ejemplo perfecto de lo que implica realizar con pasión de principiante una tarea tan llena de responsabilidad y a la vez conseguir unos resultados absolutamente excepcionales tanto a partir de diseños asequibles como elitistas.

El secreto es el empleo de materiales innovadores y de muy alta calidad en los componentes fundamentales de cada sistema (aguja, cantilever, bobinas, imanes) combinados con unas características eléctricas “amables” y un diseño en el que las sesiones de escucha largas y relajadas desempeñan un papel crucial a la hora de establecer los parámetros clave de cada modelo.

Parece un objetivo fácil de lograr, pero en realidad no lo es si consideramos el carácter esencialmente imperfecto del disco de vinilo y su monumental fragilidad, lo que obliga a tratar con componentes exclusivamente eléctricos y mecánicos cuyo control jamás podrá ser tan exhaustivo –incluso en los diseños más elaborados y por lo tanto costosos- como en los sistemas que pueden gestionarse por vía electrónica (como es el caso de las fuentes digitales, en especial las que no utilizan ningún soporte físico).

En primer lugar, hay que saber que a punta lectora –es decir la “aguja”- debería ser concebida para seguir el trazado del buril grabador lo más fielmente posible sin, por otro lado, producir un desgaste prematuro del surco.

Puesto que hay dudas de que ello pueda ser así, a lo largo de la historia se han tenido que aceptar varios compromisos.

Durante el proceso de grabación, el buril grabador, que es un diamante de sección triangular aplanada llevado a una temperatura determinada, ataca la superficie del soporte en cera –la “matriz” del futuro disco de vinilo- con un ángulo vertical concreto que era de 15 grados en los primeros discos microsurco estereofónicos y de 20 grados en los discos fabricados a partir de mediados de la década de los 70.

Este ángulo de ataque vertical facilita la extracción de dos virutas microscópicas con ayuda de un tubo aspirador que aflora en la superficie del disco.

Para la lectura, el radio de curvatura de las puntas lectoras pasó de 80 micras +/-15% en los discos de 78 rpm a 25’4 micras en los discos microsurco monoaurales. En la versión estereofónica, dicho radio se sitúa entre 12 y 17’5 micras.

La búsqueda de una banda pasante (es decir el rango de frecuencias a reproducir) cada vez más amplia y una distorsión lo más baja posible, así como la aparición (que fue muy fugaz) de discos tetrafónicos, llevaron a los fabricantes a proponer numerosos perfiles de puntas lectoras, elección que en el caso de Sumiko se reduce a los clásicos perfiles esférico y elíptico.

Otro de los parámetros fundamentales de las cápsulas fonocaptoras es el nivel de la señal eléctrica presente en su salida, cuyo valor determinará en gran parte las características de la electrónica que viene inmediatamente después (preamplificador de fono dedicado, sección de fono de un amplificador integrado).

Así, el nivel de salida medio de las cápsulas de imán móvil (MM) se sitúa entre 2 y 5 mV (1 kHz/5 cm/s) para una carga de entrada óptima que a menudo es de 47 kohmios.

El de las cápsulas de bobina móvil (MC) es mucho más bajo (0’2 a 0’4 mV/1 kHz/5 cm/s), situándose la carga óptima entre 1 y 40 ohmios.

El uso de un transformador adaptador de impedancia (estrictamente hablando se trata de un transformador elevador, “step-up transformer” en inglés) permite conectar a estas últimas a la entrada de fono para cápsulas de imán móvil, ganándose en dinámica y relación señal/ruido aunque, en opinión de algunos puristas, perdiéndose en sutileza y capacidad de análisis de microinformaciones.

Hay, no obstante, una solución intermedia que permite combinar la calidez y sutileza de los diseños MC con el nervio y la pegada de sus homólogos MM: las cápsulas de bobina móvil con salida alta (del orden de 2’5 mV en el caso de Sumiko), que además de prescindir de las siempre delicadas y muy sensibles secciones para cápsulas MC de salida baja pueden cargarse en la entrada para cápsulas MM.

En lo que concierne a la fuerza de apoyo de la cápsula, habría que añadir que si aplicamos la normativa más comúnmente aceptada, un valor de 2 gramos corresponde a 20 miliNewtons o 20 mN.

Aunque aquí los gustos del usuario en términos de sonido, de integración en el brazo de lectura empleado y otros elementos subjetivos serán lo que marquen la diferencia.

Tampoco hay que olvidar que el valor de la elasticidad o “compliancia” de la suspensión del equipo móvil de una cápsula, por ejemplo 10-6 cm/dyna, es un valor estático.

En régimen dinámico, tiende a disminuir más o menos rápidamente, sobre todo a las frecuencias elevadas. Junto con la masa móvil y el comportamiento del cantilever (el “tubo” articulado que en uno de cuyos extremos se sitúa la punta –aguja- de lectura), está en relación directa con dos parámetros importantes: la legibilidad y el denominado “factor de indentación”, que determina el desgaste del surco.

De ahí la extraordinaria coherencia sonora de la gama de cápsulas fonocaptoras de Sumiko, compuesta por dos familias de productos claramente diferenciadas.

Por un lado tenemos la asequible serie Oyster, a la que pertenecen los modelos Oyster, Black Pearl, Pearl (todos ellos de imán móvil/MM), Blue Point Nº2, Blue Point Special EVO III y Black Bird (estos tres últimos diseños de bobina móvil/MC de salida alta), tods ellos absolutamente prodigiosos en términos de relación calidad/precio.

Por otro lado nos encontramos con la exclusiva serie Reference, formada por los sensacionales modelos Celebration 2 PearWood Signature y Palo Santos Presentation, ambos de bobina móvil de salida alta y equipados con un cantiléver de boro, un cuerpo de madera auténtica (como indican sus respecticos nombres) y una estructura interna que les permite explotar los surcos de vinilo con una precisión comparable a la de los diseños MC de salida baja más opulentos del mercado.

De la gama de cápsulas fonocaptoras de Sumiko también hay que señalar un hecho muy relevante: su extraordinaria versatilidad a la hora de conseguir una adaptación sin fisuras a un amplio abanico de brazos de lectura, lo que garantiza la obtención de unos resultados optimizados en términos de transparencia, capacidad de análisis, dinámica, espacialidad y equilibrio tonal sea cual sea el nivel de sofisticación del conjunto de lectura analógica empleado.

 

Elementos 1 a 9 de un total de 18

 

Página:
  1. 1
  2. 2
 

Elementos 1 a 9 de un total de 18

Página:
  1. 1
  2. 2
 

Elementos 1 a 9 de un total de 18

 

Página:
  1. 1
  2. 2
 

Elementos 1 a 9 de un total de 18

Página:
  1. 1
  2. 2